Uno de los mayores retos que tenemos como padres es que nuestros hijos sean responsables de sus actos además de que cumplan con ciertas  obligaciones acorde con su edad, pero…¿sabemos como lograr esa responsabilidad?escuela-padres

¿Qué entendemos por responsabilidad?

Es muy frecuente oír a madres y padres cosas como: “En casa no hace nada.” “Se le olvida todo.” “Si no estoy encima, no estudia.” “Tiene su cuarto como una leonera.”

Educar a los hijos para que sean responsables es uno de los principales objetivos de los padres.

Educar es ayudar a la persona a alcanzar la capacidad de ser independiente, de valerse por sí misma, de tomar decisiones, de hacer uso de la libertad desde el conocimiento de sus posibilidades, y esto no se improvisa: es un proceso largo y costoso, que se inicia en la familia y tiene su continuidad en la escuela y otros ambientes sociales como la actividad extraescolar a la que está apuntado, cuando juega en el parque, etc.

La responsabilidad es la capacidad de asumir las consecuencias de las acciones y decisiones que tomamos y esto es igual para los adultos como para los niños. Los niños deben aprender a aceptar las consecuencias de lo que hacen, piensan o deciden, igual que la naturaleza pone sus consecuencias; si voy despistado andando por la calle, tropiezo y caigo, de la misma manera las conductas que realizamos tienen consecuencias naturales,  si mi hijo está pintando y mancha la mesa, la consecuencia natural es que debe limpiarla, de esta forma aprenderá a ser responsable, si limpio la mesa yo, aprenderá que mama lo hace todo.

Nadie nace responsable, la responsabilidad se va adquiriendo. El niño siente satisfacción cuando actúa responsablemente y recibe aprobación social, que a su vez favorece su autoestima.

¿Cuándo debemos empezar a fomentar la responsabilidad en nuestros hijos?

Los padres somos los entrenadores físicos y emocionales de nuestros hijos. La responsabilidad se va aprendiendo de forma progresiva y de acuerdo con el desarrollo evolutivo de los niños. El nivel de exigencia debe ir acorde con la edad del pequeño.

A partir del año y medio podemos enseñarle a que se ocupe de algunas de sus cosas como recoger los juguetes cuando termina de jugar, que se responsabilicen de su aseo, ordenar la habitación, ayudar a poner y quitar la mesa de esta forma se va familiarizando con la responsabilidad y se sentirá valorado dentro de la familia, aprenderán el significado de esforzarse y conseguir las cosas. A medida que va aumentando su capacidad de comprensión  aumentamos el nivel de exigencia.

Muchas veces debido al  estrés continuo en el que vivimos, trabajo, casa, niños, hay que llegar a todas partes¡ nos resulta más cómodo hacerle las cosas al niño que enseñarle y esperar a que sea capaz de hacerlas, pierdo menos tiempo si te ato los zapatos que si te enseño. Con esta actitud será difícil que el niño llegue a responsabilizarse por sus obligaciones. Debemos evitar la actitud sobreprotectora que impida que el niño haga las cosas por sí solo, pues esto no le permite madurar. La responsabilidad es una virtud que ayuda a la persona a tener el control de su propia vida.

Algunas de las claves para educar la actitud responsable en nuestros hijos serian:

  • Dar ejemplo los niños toman como modelos a sus padres y muchos de sus comportamientos derivan de lo que nos ven hacer a nosotros, para poder exigir primero debemos enseñarles y dejar que practiquen. No podrán aprender a ser responsables si ven que nosotros no somos responsables con nuestras obligaciones.
  • Establecer normas claras, todas partes existen derechos y también deberes, si vamos a casa de algún amigo, en el colegio, trabajo, etc. Debemos acatar unas normas  y en casa también deben existir normas que han de respetarse y acatarse. A la hora de implantarlas debemos ser claros, si los niños no saben que esperamos de ellos, no tienen un punto de referencia de lo que pueden y deben hacer, si no ven los límites pensarán que todo está permitido. No solo debemos de establecer la norma sino explicarles que pasará si no la cumplen, deben saber las consecuenciasEj. Si no recoges los juguetes de tu habitación no tendrás tiempo después para ver la tv. Y una de las cosas más importantes a la hora de establecer normas es la coherencia, los padres debemos hacer respetar las normas que se han acordado e imponer consecuencias cuando no se cumplen, si no lo hacemos perdemos credibilidad ante los hijos. Si hemos decidido que esta tarde no ve la tv porque no ha recogido los juguetes debemos cumplirlo, no vale unos días si y otros no.

La coherencia es una manera de demostrar a los hijos que estamos pendientes de su comportamiento y estos saben a qué  atenerse.

  • Establecer una buena comunicación con nuestros hijos, una relación de confianza, debemos intentar no criticarlos, y si lo hacemos nunca hacer referencia a la personalidad del niño, si no referirnos a su comportamiento, no es lo mismo decir eres malo que decir te estás portando mal y me voy a enfadar, de esta manera no atacamos la autoestima del niño.
  • Poner obligaciones, no podemos pretender que nuestros hijos sean responsables si no les damos la oportunidad para que lo sean. Pensar…¿ hay cosas que todavía hacemos por ellos y pueden hacerlas solos? Debemos dejar que sean autónomos y evitar la sobreprotección pues esta les vuelve perezosos. Para fomentar la autonomía los padres debemos:
    • No hacer lo que pueden hacer solos
    • No hacer lo que casi pueden hacer, dejar que se equivoquen, de esta forma aprenderán y avanzarán.
    • No les des lo que no necesitan
  • Un error que solemos cometer es estar encima de ellos constantemente recordándoles lo que tiene que hacer: “ponte el pijama” “te he dicho que…”, una vez damos la orden, y sabemos que la han comprendido debemos dejarles tiempo para que actúen en consecuencia.
  • Reforzar, estimular a los hijos a portarse correctamente, no tiene porque ser con regalos materiales, está comprobado que el refuerzo más eficaz en los niños son los refuerzos sociales, es decir, darle un beso, un abrazo, atención, un ¡que contenta estoy! ¡qué bien lo has hecho! El problema es que muchas veces nos fijamos en lo negativo, en lo que hacen mal, lo que hace que los nanos crezcan con una baja autoestima pensando que no son capaces de hacer muchas cosas, debemos prestar atención a lo que hacen bien y animarlos.

¿Cómo podemos detectar si un niño es responsable o no?

Las conductas que nos hacen ver si un niño es responsable o no son:

  • Realiza las tareas de casa y del colegio sin necesidad de estar recordándoselo en cada momento. Suelen ser obedientes.
  • No culpa a los demás de todo lo que le ocurre.
  • Es capaz de elegir cuando le damos varias alternativas (parque, patines, bici).
  • Es capaz de hacer las tareas y jugar sin necesidad de que estemos presente todo el tiempo.
  • Entiende y respeta las normas puestas por padres y profesores la mayoría de las veces.
  • Reconoce lo que hace mal e intenta corregirlo.