“Cada persona con discapacidad necesita de un abordaje especial, particular y adaptado, por lo cual hay que buscar el potencial de cada uno, ya sea cantar, tocar el piano, la guitarra o bailar y dejarlo relucir para que esta magia no quede puertas para adentro“, dice Niedenthal, que siendo coordinador del área de musicoterapia adaptada del Centro Camino (Centro Argentino de Musicoterapia e Investigación en Neurodesarrollo y Obstetricia), tomó contacto con videos en donde artistas de distintas partes del mundo hacían música y quiso hacer lo mismo a nivel local pero con una diferencia: aquí aparecen personas con discapacidad, demostrando así, que más allá de las diferencias de cada uno, todos podían hacer música. De allí, surgió el nombre del programa: “Todos Hacemos Música”

Los videos realizados dejan un claro mensaje: la importancia de la inclusión de las personas con discapacidad en la sociedad, es por eso que también participan personas sin discapacidad, al igual que artistas famosos. Se piensa una canción, se practica y después se filma.

El primer video fue realizado en 2011, y siguieron sumando producciones. El 21 de junio pasado lanzaron el quinto, para celebrar el Día del Cantor. En este, titulado “Un Mundo Mejor” participan cantando Javier Calamaro y el coro Afro Sound Choir. Además, presentan el video Joan Manuel Serrat, Ismael Serrano, Abel Pintos y Patricia Sosa. Como yapa, el editor de subtítulos y créditos es Matias Federico, un joven de 19 años con tiene parálisis cerebral que edita con los pies con la ayuda de un teclado adaptado. Ya se encuentra en elaboración el  video número seis.

“Es un programa creado para la enseñanza de diversos aspectos teóricoprácticos musicales e instrumentales, que permiten desarrollar los potenciales expresivos del joven o adulto con discapacidad. Estos pueden ser el área cognitiva, la motricidad fina y gruesa, la creatividad, el juego, entre otros. El aprendizaje musical, además, aporta beneficios secundarios a la persona con discapacidad. Por ejemplo, le permite mostrar y compartir sus producciones musicales con otras personas, le ofrece una opción para superar los obstáculos físicos y mentales, así como también desarrollar sus emocionalidades“, explica Niedenthal.

Así, utilizando la música como instrumento de transformación y aprendizaje, estos niños y jóvenes van evolucionando en su motricidad fina, en su memoria a corto y largo plazo y en su creatividad.

Les comparto un excelente video para que puedan disfrutar de estos maravillosos artistas:

Las personas interesadas en conocer más este proyecto o colaborar, pueden ingresar a su página de facebook: Todos hacemos música

Fuente: La Nación (Lunes de 29 de Junio de 2015)