Las personas sin función visual o aquellas que padecen baja visión diariamente conviven, realizan sus actividades y transitan por todo el espacio externo que, en la mayoría de los casos, no está acondicionado para ayudarlos a tener más accesibilidad a estos lugares.

En 1965 el inventor japonés Seiichi Miyake, al presenciar que una persona con discapacidad visual iba a ser atropellada por un automóvil, crea un ladrillo braille, con el fin de ayudarlos a poder trasladarse de manera más segura en los espacios externos. A finales de los años ochenta se esparce este invento a todo el mundo bajo el concepto muy intuitivo basado en accidentes geográficos que se pueden sentir a través de los pies de aquellos que caminan sobre estos pisos imperfectos.

En consecuencia, se crean los pisos táctiles, como una herramienta para personas en situación de discapacidad visual, que les facilita un mejor desplazamiento en su andar cotidiano. Gracias a que estos pisos son podo-táctiles es decir, cuentan con códigos texturizados en relieve, permiten que al momento de pisarlos las personas sientan las formas y tengan una guía para detectar el avance, alerta y alto en su camino.

Los pavimentos táctiles pueden estar integrados al acabado del piso, ser un elemento tipo loseta o sobrepuesto. En un inmueble o zona urbana específica, los pavimentos táctiles deben seguir un mismo criterio en su disposición, forma y dimensión de módulos independientemente de los materiales utilizados.

 

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Tipos de pisos

Código de avance: Este código indica a la persona que puede seguir derecho y continuar su camino sin ningún obstáculo. Se indica con líneas rectas en sobre relieve.

Código de alerta: Indica a la persona que hay una intersección donde puede continuar derecho o dar una vuelta, así como el aviso de una escalera, cambio de nivel o rampa. Se indica con relieves redondos planos tipo burbuja.

Usos y Aplicaciones

Cada código expresa diferentes acciones a seguir representadas por diferentes formas de relieve con características podo-táctiles, se pueden sentir con los pies así como con el contacto del bastón que utilizan las personas con discapacidad visual.

Las guías táctiles se pueden utilizar tanto en exteriores como en interiores, dependiendo de las propiedades del material con las cuales estén fabricadas. Estas guías táctiles son ideales para áreas consideradas como:

  • De alto riesgo: Estaciones de metro, rampas, estacionamientos y banquetas.
  • De uso institucional: Oficinas de gobierno, hospitales, aeropuertos.
  • De esparcimiento: Plazas y centros comerciales.

En México hay 1 millón 561 mil 81 personas que tienen alguna discapacidad visual. De este total un 48.8% son mayores de 60 años, 30% tienen entre 39 y 50 años y un 17.2% son menores de 30 años. Actualmente un 58.4% de personas con discapacidad no cuentan con servicios de salud.

En materia de urbanismo y arquitectura la implementación de este sistema busca que la accesibilidad para personas con discapacidad visual sea cómoda, segura y más que nada les permita acceder y circular a toda clase de espacios, ya sea desde una casa habitación hasta un aeropuerto, plaza, estación etc, asegurando una inclusión efectiva y en beneficio para todos.

Fuente: Accesos, Estilo de Vida y Discapacidad/ Septiembre 2015.