Migraña, una Enfermedad Neurológica

La migraña es una enfermedad neurológica primaria, consiste en un dolor de cabeza que se inicia en forma relativamente brusca, la mayoría de las veces con dolor en un lado de la cabeza, con náuseas o vómitos y molestia  a la luz o a los ruidos.

Puede durar 30 minutos a 72 horas. El dolor se agrava con la actividad física, lo que obliga a suspenderla y recostarse si fuera posible.

luz

Si el dolor es precedido por síntomas neurológicos, como por ejemplo molestias visuales (muy frecuentes), problemas motores como debilidad, entre otros, se llama migrañas con aura o migrañas clásicas, que en general se presentan hasta 20 – 30 minutos antes del inicio del dolor.

Si existen antecedentes de haber presentado episodios de migrañas previos y antecedentes familiares es determinante aunque no es excluyente de diagnóstico del mismo.

¿Qué causa la migraña?

En la actualidad se sostiene que existe un mecanismo generador en el cerebro del individuo con migraña, determinado genéticamente. Este generador es vulnerable a distintos estímulos exteriores e interiores, que generan cambios eléctricos y químicos en el cerebro que llevan a la sensación dolorosa.

Los desencadenantes son aquellos agentes físicos, químicos o psicológicos que pueden provocar un dolor de cabeza. Es muy importante detectarlos porque el hecho de identificarlos, hace que podamos evitarlos y ahorrarnos unas horas o días de dolor de cabeza.

Factores desencadenantes más conocidos, se puede mencionar:

1-Psíquicos: situación de estrés, relax luego de un intensos estrés, pérdidas importantes (muerte, divorcio, desempleo), mudanza, exámenes. Etc.

2-Hormonales: menstruación, post menopausia, embarazo, anticonceptivos, ovulación.

3- Dietarios: ciertos alimentos, chocolate, cafeína, alcohol, ayuno.

4- Ambientales: frío, calor, viento, luces intensas, viajes, altura, ruidos, fiestas.

5- Actividad física: fatiga, esfuerzo, actividad sexual, tos, estornudos.

6- Medicamentos: vasodilatadores, antihipertensivos, antiulcerosos, bloqueantes cálcicos, hormonas, antibióticos, diuréticos, abuso de analgésicos.

7- Otros: dormir demasiado, dormir menos de los habitual, cambios de clima.

¿A quienes afecta la migraña?

En general no hace diferencias de sexo, edad, raza. La prevalencia varía de acuerdo a la edad y sexo, siendo la prevalencia promedio de 7% en los hombres y 18% en mujeres. La edad de mayor incidencia es entre los 20 y los 45 años.

Es esperable que si los dos padres tienen migraña, el 70% de los hijos podrán padecerla y solo el 45% cuando solo un padre la padece.

trabajar

Se encuentra entre las enfermedades más frecuentes en producir discapacidad y entre las primeras enfermedades que deterioran la calidad de vida.

La Organización Mundial de la Salud la clasifica n°19 entre las enfermedades más discapacitantes. La persona con migraña se ve limitada para realizar su trabajo, atender a su familia o realizar una actividad socio-laboral.

¿Cómo se diagnostica?

cefalea

El médico debe evaluar la presencia de ciertos indicadores clínicos como por ejemplo:

. Historia previa de dolor de cabeza, es decir cuánto tiempo hace que padece dolores de cabeza.

. Historia familiar, ya que si hay presencia de dolores de cabeza en familiares directos es un dato que favorece al diagnóstico.

.Examen neurológico normal

.Estudios complementarios de laboratorio e imágenes normales.

. Características del dolor: es un elemento clave para realizar el diagnóstico correcto. Es migraña cuando el paciente refiere dolor muy severo, generalmente pulsátil, ubicado en un lado de la cabeza, acompañado de palidez, náuseas o vómitos, molestias con la luz y los ruidos, empeoramiento con la actividad y duración prolongada de 4 a 72h.

 ¿La migraña puede ser tratada?

Existen dos alternativas principales en el tratamiento del dolor de cabeza, que deberían ser complementarias:

– Tratamiento farmacológico:

medicacion

Puede administrarse para el ataque de la migraña en si misma, como también para prevenir posibles crisis futuras, pero siempre bajo la supervisión del médico.

– No farmacológico:

     Espectro amplio de actividades que pueden contribuir a mejorar el dolor de cabeza, este tipo de terapias es algo muy personal y para algunos casos son de mucha ayuda y para otros carece de efectividad. Por ejemplo:

yoga

. Yoga

.Ejercicios de relajación y respiración.

. Masajes.

.Acupuntura.

. Buena alimentación.

. Etc.

La persona que padece migrañas, puede  desencadenar una invalidez social, familiar y laboral, comprendida sólo por los afectados, ya que suele ser desjerarquizada y vista como exageradas por los demás. Por eso es recomendable consultar con su médico, para realizar un tratamiento que sea eficaz para mejorar su calidad de vida.

¿Porqué se paraliza una parte de mi cara? Parálisis de Bell

Parálisis de Bell

Es una forma de parálisis facial temporaria que se produce por el daño o trauma a uno de los dos nervios faciales. El nervio facial, también llamado séptimo par craneano, es una estructura en pares que viaja a través de un canal óseo estrecho (llamado canal de Falopio) en el cráneo, debajo del oído, hacia los músculos de cada lado de la cara. Durante la mayor parte de su viaje, el nervio está encajonado en esta vaina ósea.

Fue descrita por Charles Bell hace más de 100 años, este síndrome es una mononeuropatía que se produce por la inflamación del nervio facial, lo que hace que este se comprima al interior del conducto óseo que lo lleva desde el cerebro hasta estructuras de la cabeza y cuello.

Se presenta en un lado del rostro, sin embargo, en casos infrecuentes, puede afectar ambos lados, aparece de forma abrupta y es considerado uno de los trastornos neurológicos más comunes y la principal causa de parálisis facial.

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La causa es desconocida, se presume que surge luego de una infección viral producto de una reacción inflamatoria localizada, también podría deberse en algunos casos a la aparición de herpes zóster en el pabellón auricular, sin embargo, estos casos son muy pocos.

¿Cómo se manifiesta?

La parálisis de Bell afecta los músculos que controlan las expresiones faciales, tales como la sonrisa, la mirada de reojo y el parpadeo.

Los síntomas son:

      Dificultad para cerrar el ojo del lado afectado y lagrimeo.

      Desviación de la boca.

      Sensación de pesadez y pérdida de sensibilidad de la cara.

      Lagrimeo.

      Dolor alrededor del oído afectado e hipersensibilidad al sonido.

      Deterioro en el habla.

      Mareos.

      Dificultad para comer o beber, pérdida del gusto.

Parálisis-Facial

Los síntomas de la parálisis de Bell varían entre las personas y fluctúan en gravedad desde una debilidad leve a parálisis total, pueden incluir tics, debilidad, o parálisis en uno o ambos lados de la cara. Con mayor frecuencia estos síntomas, que generalmente comienzan súbitamente y llegan al máximo en 48 horas, llevan a una distorsión facial significativa.

Para hacer el diagnóstico, es fundamental descartar otras patologías que también pueden producir parálisis en el rostro, como un ataque cerebrovascular, el síndrome de Guillain Barré, el compromiso de la corteza o del tronco cerebral, una polineuropatía o una mononeuropatía múltiple, entre otros. Esto es fundamental, ya que aproximadamente el 10% de los casos de parálisis facial periférica no se debe a una parálisis de Bell, sino que a otra causa.

¿A quienes afecta?

Afecta a hombres y mujeres por igual y puede producirse a cualquier edad, pero es menos común antes de los 15 años de edad y después de los 60 años. Ataca en forma desproporcionada a mujeres embarazadas y a personas que padecen diabetes o enfermedades respiratorias superiores como la gripe o un resfrío.

Tratamiento y  pronóstico

Algunos casos son leves y no necesitan tratamiento ya que generalmente los síntomas remiten por sí solos en 2 semanas. Para otros, el tratamiento puede incluir medicamentos y otras opciones terapéuticas.

Si bien se ha estudiado el uso de corticoides y otros fármacos para curar esta patología, lo cierto es que muchos de ellos solo ayudan a aliviar los síntomas, como el dolor e inflamación.

Otro factor importante en el tratamiento es la protección ocular. La parálisis de Bell puede interrumpir la capacidad natural de parpadeo del párpado, dejando al ojo expuesto a la irritación y la sequedad. Por ello, es importante mantener el ojo húmedo y protegerlo de desechos y lesiones, especialmente de noche. Las gotas oculares lubricantes, tales como lágrimas artificiales, ungüentos o geles oculares y los parches oculares también son eficaces.

La fisioterapia para estimular al nervio facial y ayudar a mantener el tono muscular puede ser beneficiosa para algunas personas. El masaje y los ejercicios faciales pueden ayudar a evitar las contracturas permanentes (contracción o acortamiento de músculos) de los músculos paralizados antes de que se produzca la recuperación. El calor húmedo aplicado al lado afectado de la cara puede ayudar a disminuir el dolor.

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El uso de corticoides en las primeras 72 horas de instalado el cuadro ayuda a controlar y disminuir los síntomas. Sin embargo, el pronóstico es bastante positivo porque aproximadamente el 80% de los casos se recupera espontáneamente, por lo general, dentro de los tres o seis meses siguientes. Existe un 10% que tiene una recuperación parcial y solo el 10% restante no se cura.

De todas formas, las medidas que se deben tomar para tratar esta patología dependen siempre de cada caso, por ende no dude en consultar a un médico especialista.

Bibiografía:
National Institute of Neurological Disorders and Stroke
National Institutes of Health